Obi-Wan Kenobi y sus lecciones sobre liderazgo

El gigante universo de Star Wars es de esas mágicas historias que nos puede enseñar mucho de la vida, si miramos de cerca. Si has visto algo de mi contenido, te darás cuenta que esto es algo que me fascina hacer, así que en esta oportunidad te contaré que pude extrapolar de la historia de este querido maestro Jedi, el viejo Ben Kenobi.

Hoy, gracias a que Disney+ volvió a darle protagonismo con su reciente serie «Obi-Wan Kenobi» tuvimos la oportunidad de ver más de cerca los conflictos que este personaje tuvo que atravesar después de ese fatídico momento de la orden 66, hasta llegar a convertirse en este sabio e impasible maestro que entrena a un joven Luke Skywalker.

¿En qué falló Obi-Wan como maestro de Anakin Skywalker? Ésta es precisamente la pregunta que trataré de responder, ya que considero trae enseñanzas vitales que toda persona que busque ser un buen líder debería conocer.

1) Cegarse por la expectativa del «Elegido»: Este error lo comente hasta la Orden Jedi, tanto que el mismísimo Yoda en un momento expresa su preocupación por haber malinterpretado la profecía. El vivo ejemplo de imaginarios colectivos erróneos: Todos asumieron que quien traería el balance a la fuerza sería un Jedi, detalle que no se mencionaba en ningún lugar. Y más grave aún, al no analizar a profundidad la profecía, no tenían una idea clara de como se debía comportar este ser.

«Sólo a través del sacrificio de múltiples Jedi logrará la Orden erradicar el pecado infringido sobre quienes carecen de nombre.

El peligro del pasado no ha pasado sino que duerme en un huevo. Cuando el huevo eclosione, toda la galaxia se verá amenazada.

Cuando la mismísima Fuerza se tambaleé, el pasado y el futuro deberán discurrir y combinarse.

Un Elegido surgirá, sin necesidad de un padre, y a través de él, el equilibrio final de la Fuerza se restablecerá.«

La profecía del Elegido

Obi-Wan por su parte, al querer abrazar la idea de que Anakin era el elegido, pecó en juzgar de forma sesgada a su padawan. Su imagen idealizada de lo que quería que fuera este ser super poderoso, lo hizo ignorar las fallas que en principio empezaron como detalles menores, pero que fueron escalando tanto, hasta el punto de no haber retorno.

Lección para líderes: De esto se trata el eterno dilema de las expectativas vs. realidad. Imagina aquel momento en que quieres integrar a alguien nuevo a tu equipo. ¡El nuevo candidato te fascina! Se desenvolvió en la entrevista de forma impecable, tiene un curriculum increíble y hace click con el equipo. Tanto, que ya te imaginaste como se convertirá en el salvador de tu organización y que serán grandes colegas por años. Aquí empieza a preocuparte cuando te pregunten: ¿Y qué fallas tiene este candidato? y tú no puedas recordar ninguna de forma sincera.

En este preciso momento es cuando nuestro instinto nos juega algo en contra. Si ya tenemos en nuestra cabeza la idea preconcebida de como debería ser esta persona perfecta (de hecho si buscas reemplazar a alguien de tu equipo que no te funcionó, tiendes a buscar alguien que no tenga sus defectos), el que sintamos que hizo click con nosotros, puede estar altamente viciado por nuestras expectativas.

Mi invitación en estos casos es a que indagues más y que seas consciente que TODOS tenemos fallas (así en nuestras primeras citas las camuflemos bien). Lo importante aquí es definir de forma clara cuáles defectos no son tolerables para el rol que buscas, y qué construyas mecanismos fiables para detectarlos lo antes posible. Y para el resto, abrir tu mente para sobrellevar con honesta tolerancia los defectos que este nuevo integrante tenga, así como el resto del equipo tolera los tuyos.

2) Plan de entrenamiento inadecuado: Este es un error amateur que comete Obi-Wan, debido a su nula experiencia como maestro Jedi antes de Anakin. ¿A qué me refiero con esto? Obi-Wan se caracteriza por ser alguien recto, resiliente, responsable y leal a su palabra. Con Qui-Gon Jinn, en diferentes ocasiones en su juventud fue tentado a renunciar a su entrenamiento, sin embargo pudo superarlo aferrándose a la idea de cumplir con la lealtad que le había jurado a la orden.

Lamentablemente, pensó que el mismo entrenamiento que le fue dado sería el adecuado para un inestable y altamente emocional Anakin. Incluso pensó que ese nivel de respeto y lealtad a las normas de la Orden, sería algo natural para su joven padawan. Y ya sabemos eso como resultó. Incluso si hubiera entendido las motivaciones de Anakin y su afecto hacia Padmé, habría podido guiarlo mejor dada su experiencia personal.

Lección para líderes: Cada persona que tenemos a cargo es distinta. Un buen líder debe identificar aspectos críticos que le permitirán guiar de mejor manera a quien tiene a cargo:

  • Tests de Personalidad: Nos ayudan a entender como comunicarnos de forma más efectiva con cada persona, así como a coordinar mejor las dinámicas de trabajo, ya sea de forma individual o en equipo (te recomiendo el test de las 16 personalidades y/o el test HEXACO). Aquí no hay respuestas incorrectas, pero si visiones distintas que debes ayudar a encaminar hacia la meta.
  • Experiencia profesional: Es distinto liderar a un profesional recién graduado, que a alguien con muchos años de experiencia, o alguien con un talento técnico sobresaliente. Esto te ayudará a definir que grados de libertad darás para tomar ciertas decisiones.
  • Motivaciones: Suena cliché, pero entender los planes a corto y mediano plazo de tus colaboradores (incluso personales), te ayudará a entender que los inspira más en su trabajo actual y esto evitará que des incentivos sesgado por lo que a ti te gustaría o motivaría de forma personal.

3) Desdibujar el rol de maestro / padawan: Este también es otro clásico error en las primeras experiencias teniendo personas a cargo. Obi-Wan quiso entablar una relación muy cercana con Anakin, tanto que en contadas ocasiones mencionaba que lo consideraba su familia, su hermano.

A esto hay que sumarle que con el ánimo de motivar a Anakin, no desaprovechaba oportunidad para expresarle que tenía enormes talentos y por eso estaba en su destino ser el Elegido. Todo esto infló el EGO de su padawan e hizo estragos en su relación.

¿A qué me refiero? Si te dicen que eres un superdotado todos los días, y que quien dice ser tu maestro se autodenominó un par tuyo, a tu mismo nivel, es cuestión de tiempo para que sientas que no necesitas de sus lecciones. En un momento el mismo Anakin lo expresa, diciendo que respetaba mucho más a Qui-Go Jinn como maestro antes que a Obi-Wan.

Lección para líderes: Ten una distancia sana pero respetuosa con las personas que tienes a cargo (y más si tienen una corta diferencia de edad y/o experiencia profesional). Cuando te acercas emocionalmente a alguien es más complicado evaluar de forma objetiva su trabajo y que tus observaciones se tomen con seriedad.

4) La deuda del management de Obi-Wan: Este concepto es brillante y bien explicado aquí. En varias ocasiones Obi-Wan se hizo el de la vista gorda con los errores de su padawan, escondiendo bajo la alfombra toda la suciedad.

Es muy ingenuo pensar que mientras fue maestro de Anakin, no intuyera la relación amorosa que existía entre su padawan y Padme. Sin embargo, por evitar la terrible incomodidad de toda esta situación, decidió ignorarla por una paz a corto plazo. En parte, porque si ponía sobre la mesa estos problemas, Anakin sería expulsado de la Orden y él se sentiría culpable del fracaso como su maestro.

Lección para líderes: Los líderes experimentados tienen algo en común. En un orden de prioridad ponen por encima el beneficio a largo plazo que al corto, así sea más doloroso. Entendieron de la peor manera, que no hay que huirle a las conversaciones difíciles sino atenderlas con premura.

5) Culpa vs. Responsabilidad: Por último pero no menos importante. Cuando por fin Obi-Wan suelta la culpa y se perdona, viendo con compasión a un Darth Vader consumido por el lado oscuro, es que se abre ante él un camino hacia la iluminación, para seguir creciendo en su camino Jedi.

Es vital entender que a pesar de todo, si alguien a cargo tuyo falla, no es solamente tu responsabilidad. Y que si llegas a sentir culpa, esto te paralizará y evitará que puedas crecer y aprender de la experiencia. Te invito a explorar más de la diferencia entre culpa vs. responsabilidad.

Todos actuamos como creemos que es la mejor manera.

¿Y tú qué opinas? ¿Se te ocurre alguna otra lección que no haya mencionado? Te leo en los comentarios.


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